Honduras avanza en la reactivación de las exportaciones de carne de pollo y huevo luego de controlar de manera efectiva el brote de influenza aviar registrado en el sistema de producción comercial. Así lo informó el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa), que destacó el trabajo coordinado entre la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), el sector avícola y organismos internacionales para contener la enfermedad y restablecer la confianza de los mercados internacionales.
De acuerdo con el director general de Senasa, Rafael Rodríguez, las acciones implementadas incluyeron muestreos permanentes, rastreos epidemiológicos, vigilancia en campo y estrictos controles sanitarios, lo que permitió contener el brote detectado en una granja comercial. El funcionario aseguró que actualmente no existe presencia de la enfermedad en el sistema nacional de producción y que el país se encuentra en condiciones de retomar las exportaciones hacia sus principales socios comerciales. Asimismo, indicó que ya se realizan las gestiones técnicas y diplomáticas necesarias para demostrar que la producción avícola hondureña cumple con todos los estándares internacionales de sanidad.
Rodríguez explicó que Senasa ha presentado la documentación epidemiológica que respalda el estatus sanitario de la avicultura hondureña, con el objetivo de garantizar a los países importadores que la carne de pollo y los huevos producidos en Honduras son inocuos y cumplen con las exigencias establecidas para el comercio internacional. Añadió que las exportaciones de estos productos han mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años, por lo que la institución continuará fortaleciendo los procesos de certificación sanitaria para ampliar la presencia de la producción nacional en nuevos mercados.
Las autoridades también reiteraron que la influenza aviar no representa un riesgo para la salud de la población mediante el consumo de carne de pollo o huevos provenientes de establecimientos autorizados y sometidos a controles sanitarios. Senasa aseguró que ambos productos son seguros para el consumo humano y confirmó que mantendrá los monitoreos epidemiológicos en todo el territorio nacional para preservar el estatus sanitario del país, prevenir nuevos brotes y proteger el patrimonio avícola hondureño.