La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) ha sancionado a 57 usuarios del Distrito Central por desperdiciar agua potable durante la emergencia hídrica que enfrenta la capital.
De acuerdo con los registros divulgados, las multas aplicadas a los infractores representan una recaudación superior a los 140 mil lempiras.
Las sanciones forman parte de las medidas adoptadas por las autoridades municipales para promover el uso responsable del agua y reducir prácticas que contribuyen al desperdicio del recurso.
La normativa contempla restricciones para actividades como lavar vehículos con manguera, llenar piscinas y realizar otros usos considerados excesivos, negligentes o irresponsables.
La ordenanza establece que la primera infracción por lavar vehículos con manguera puede ser sancionada con 2,500 lempiras, mientras que las reincidencias pueden alcanzar los 10 mil lempiras.
En el caso del llenado de piscinas con agua potable, la sanción establecida es de 10 mil lempiras, mientras que otras conductas consideradas graves pueden generar multas de entre 10 mil y 20 mil lempiras.
Las autoridades comenzaron a intensificar las inspecciones desde que entró en vigencia la ordenanza municipal, en medio de la reducción de los niveles de las principales fuentes de abastecimiento de la capital.
En julio, UMAPS ya había reportado 18 sanciones por desperdicio de agua, principalmente relacionadas con el lavado de vehículos y aceras utilizando mangueras.
La normativa también permite realizar inspecciones, levantar actas, recopilar evidencia fotográfica o audiovisual y emitir citaciones contra quienes incumplan las disposiciones.
Además, la ordenanza contempla mecanismos de denuncia ciudadana para reportar casos de desperdicio de agua a través de líneas telefónicas, plataformas digitales y redes sociales.
Los fondos obtenidos mediante estas multas deben destinarse prioritariamente a programas de protección de fuentes de agua, reparación de fugas, distribución del recurso en zonas vulnerables y acciones relacionadas con la emergencia hídrica.
La medida responde a una situación de estrés hídrico que llevó a la Municipalidad del Distrito Central a declarar una emergencia debido al descenso de los niveles de almacenamiento de las represas Los Laureles y La Concepción y a la reducción de las lluvias.
UMAPS también mantiene campañas para fomentar el ahorro del recurso y recuerda que una llave mal cerrada puede desperdiciar hasta 75 litros de agua al día.
Las autoridades buscan que las sanciones funcionen no solo como mecanismo de recaudación, sino principalmente como una medida de control ante el desperdicio de agua potable.
Mientras persista la emergencia hídrica, UMAPS y la Alcaldía mantienen los controles sobre usuarios residenciales, comerciales e industriales, con el objetivo de priorizar el abastecimiento para consumo humano.