Una caravana de aproximadamente 300 migrantes, principalmente hondureños, ingresó de manera pacífica a México desde Guatemala con el objetivo de avanzar hacia el norte.
El grupo, denominado “Fe y Esperanza”, salió el pasado domingo de San Pedro Sula y cruzó la frontera mexicana por el puente internacional Rodolfo Robles, en Chiapas.
Mujeres, hombres y algunos niños recorrieron unos 40 kilómetros durante cerca de 12 horas, pasando por varios municipios hasta llegar a Tapachula.
Entre los migrantes se encuentra el hondureño Carlos Alexis Ortiz, un agricultor que dejó su país debido a las dificultades económicas que enfrentaba.
La caravana permanecía este viernes en el parque Bicentenario de Tapachula, donde sus integrantes recibían atención e hidratación. Está previsto que retomen su recorrido hacia el norte de México el domingo.

