Inversionistas brasileños exploran la posibilidad de desarrollar la producción comercial de soya y establecer una planta de biodiésel en Honduras, con el objetivo de diversificar la actividad agrícola y energética.
La iniciativa es analizada por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), productores nacionales y la empresa brasileña Be8, especializada en biocombustibles y energías renovables.
Uno de los objetivos es reducir la dependencia de las importaciones de derivados de soya. Durante las reuniones se señaló que Honduras importa más de 400 mil toneladas de harina de soya, utilizada principalmente para alimentación animal.
El proyecto también busca incorporar la soya a sistemas de rotación de cultivos, especialmente junto al maíz y arroz, generando nuevas oportunidades para los agricultores hondureños.
Representantes del sector productivo manifestaron su disposición a participar en el proyecto, mientras que los inversionistas brasileños destacaron el potencial de la soya para generar empleos y fortalecer los agronegocios.
La propuesta contempla crear una cadena de valor que integre a productores, empresas procesadoras e inversionistas, con producción destinada tanto al sector agroalimentario como a la industria de biocombustibles.

