Dos hombres que permanecen bajo custodia en Guatemala tras resultar heridos en un enfrentamiento armado en Corinto, Cortés, aseguran que no participaron en la masacre contra agentes policiales y que fueron alcanzados por “balas perdidas” durante el tiroteo.
Los señalados son Eli Nahúm Guerra y Jefry Josseth Guardado Herrera, quienes se encuentran hospitalizados en un centro asistencial en Puerto Barrios, Izabal, bajo resguardo de las autoridades guatemaltecas mientras avanzan las investigaciones.
Ambos fueron detenidos luego de ser identificados como presuntos integrantes de una estructura criminal vinculada a la banda “Los Argueta”, aunque ellos rechazan esa versión y sostienen que se encontraban en la zona por circunstancias laborales.
De acuerdo con sus declaraciones ante la Policía Nacional Civil de Guatemala, los dos afirmaron que no estaban involucrados en el ataque armado contra los agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco).
También indicaron que cada uno se dedicaba a actividades informales: uno como jornalero y el otro al cambio de moneda en la zona fronteriza, versiones que forman parte de su defensa mientras continúa el proceso de investigación.
Los detenidos sostienen además que no recibieron atención médica inmediata en Honduras tras resultar heridos, por lo que habrían sido auxiliados por un vecino que los trasladó hacia territorio guatemalteco.
Las autoridades de Guatemala mantienen la custodia de ambos mientras coordinan con Honduras las diligencias correspondientes para determinar su posible implicación en la masacre donde murieron cinco agentes policiales durante un operativo en Corinto.