Tegucigalpa. Las instalaciones del Hospital Escuela continúan modernizándose. Este miércoles, las autoridades de la Secretaría de Salud (SESAL) y del centro asistencial recibieron oficialmente la nueva costurería, una infraestructura de 600 metros cuadrados desarrollada mediante una alianza entre el Gobierno del presidente Nasry Asfura y la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS).
El nuevo espacio fue acondicionado para trasladar al personal que anteriormente trabajaba en el Bloque Médico Quirúrgico. Su funcionamiento permitirá concentrar las labores de hostelería y ropería, áreas indispensables para garantizar el abastecimiento de prendas y otros insumos textiles que requieren diariamente los servicios hospitalarios, especialmente las áreas críticas.

La construcción representa una inversión aproximada de 25 millones de lempiras e incluye instalaciones renovadas y un proceso de capacitación dirigido a los trabajadores del Hospital Escuela. Con ello, se busca facilitar el uso adecuado de los equipos y espacios, además de asegurar que las mejoras puedan mantenerse y aprovecharse a largo plazo.
El viceministro de Salud, doctor José Miguel Castillo, destacó que la obra contribuirá a mejorar las condiciones laborales del personal y la atención que reciben los pacientes.
“El mayor beneficio que se tiene es que el personal, además de tener mejores condiciones para laborar en el hospital, va a poder brindar un mayor servicio. Es un eslabón de la cadena de apoyo que nos encamina a eliminar la mora quirúrgica”, expresó Castillo.
Como parte de las mejoras también se contemplaron trabajos en el área de lavandería y la habilitación de un espacio destinado al archivo de los expedientes de los empleados del centro asistencial.

PRODUCCIÓN DE HASTA 5,000 PRENDAS MENSUALES TRAS DOS AÑOS SIN ABASTECIMIENTO DE TELA
El director del Hospital Escuela, doctor Darío Zúniga, explicó que el departamento de costurería ha sostenido la elaboración de prendas para abastecer al propio hospital, al Materno Infantil, al Hospital Móvil y a las Clínicas Periféricas (Clippers), a pesar de las dificultades que enfrentó durante dos años por la falta de tela.
Actualmente, el área dispone de 13 trabajadores: 10 dedicados directamente a la confección y tres responsables del corte de las telas. Estos últimos son considerados una parte fundamental del taller, ya que preparan las piezas y definen las formas que posteriormente se convierten en prendas hospitalarias.
El trabajo se realiza de manera artesanal e incluye la confección de gabachones, sábanas, cubrecolchones, campos simples, cortinas, pantalones y camisas quirúrgicas, entre otros artículos necesarios para el funcionamiento de los servicios médicos y la atención de los pacientes.
El jefe de costurería, Amado Raudales, detalló que el personal mantiene un ritmo de producción que permite elaborar miles de piezas cada mes, pese a las limitaciones que enfrentaron anteriormente.

“Elaboramos de 1,000 a 1,200 piezas por semana, con un promedio mensual de 4,500 a 5,000 piezas. Tuvimos dos años que no se nos compró tela, eso nos llevó a tener un desabastecimiento bastante grande, tanto en el Escuela como en el Materno Infantil, pero gracias a Dios y al apoyo de las autoridades ya estamos saliendo”, manifestó Raudales.
El encargado informó que recientemente concluyeron la confección de prendas destinadas a las áreas de Medicina del quinto piso, Cirugía de los pisos tercero, cuarto y quinto, así como a la sala de operaciones del Hospital Escuela. Actualmente, trabajan en completar la dotación para Pediatría, cuyos espacios llevaban dos años sin recibir ropa nueva.
Asimismo, el equipo se encuentra confeccionando 80 equipos de operaciones para contribuir a reducir el retraso acumulado en el abastecimiento de estas prendas.
Con la puesta en funcionamiento de la nueva costurería, el Hospital Escuela busca fortalecer su capacidad de producción, mejorar las condiciones de trabajo y garantizar una mayor disponibilidad de ropa hospitalaria para apoyar la atención médica.

