Honduras enfrenta un escenario climático desafiante debido al fortalecimiento del fenómeno de El Niño, que podría extender la temporada de sequía, reducir considerablemente las lluvias y aumentar la presión sobre los sistemas de abastecimiento de agua potable, la producción agrícola, la generación de energía y la seguridad alimentaria del país.
Expertos en cambio climático alertaron que la actual canícula podría prolongarse más de lo habitual y extenderse hasta mediados de septiembre, generando condiciones más severas de escasez hídrica en distintas regiones del territorio nacional.
La advertencia fue realizada por el especialista en cambio climático César Quintanilla durante el programa 30|30, donde explicó que Honduras se encuentra ante un período de alta vulnerabilidad debido a la combinación de fenómenos climáticos extremos y los efectos del calentamiento global.
Según el experto, el comportamiento actual de las temperaturas del océano Pacífico ecuatorial refleja condiciones que podrían fortalecer el fenómeno de El Niño durante los próximos meses, provocando una disminución significativa de las precipitaciones y temperaturas superiores al promedio histórico.
El Niño podría convertirse en un fenómeno de mayor intensidad
Quintanilla explicó que los modelos climáticos internacionales muestran una tendencia al incremento de las temperaturas oceánicas, lo que podría llevar a una etapa más intensa del fenómeno conocido como “super El Niño”.
Este comportamiento tendría efectos directos en Centroamérica, una de las regiones más afectadas por los cambios en los patrones de lluvia.
“Estamos frente a un fenómeno que viene por nuestra agua, nuestros alimentos, nuestra salud y también por la energía, porque Honduras depende en gran medida de la generación hidroeléctrica”, manifestó el especialista.
El experto señaló que la reducción de las lluvias no solamente representa un problema para el consumo humano, sino también para sectores productivos que dependen directamente de la disponibilidad de agua.
Entre las principales afectaciones previstas se encuentran:
- Menor disponibilidad de agua para consumo doméstico.
- Reducción en la producción agrícola.
- Riesgos para los cultivos de granos básicos.
- Menor generación de energía hidroeléctrica.
- Aumento de temperaturas en varias regiones.
- Impactos en ecosistemas y actividades productivas.
Canícula podría extenderse hasta 60 días
Uno de los principales factores de preocupación es la duración de la canícula, un período caracterizado por una reducción temporal de las lluvias que normalmente ocurre entre julio y agosto.
Sin embargo, este año las condiciones podrían ser diferentes. Quintanilla explicó que la canícula podría extenderse entre 45 y 60 días, llegando incluso hasta la segunda mitad de septiembre.
El especialista aclaró que este fenómeno no significa que desaparecerán completamente las lluvias, sino que habrá una disminución considerable en la cantidad de precipitaciones.
De acuerdo con sus proyecciones, la reducción podría representar entre un 40 % y un 60 % menos de lluvia respecto a los niveles habituales para esta época del año.
Esta situación aumentaría la presión sobre las fuentes de abastecimiento de agua, especialmente en zonas urbanas donde la demanda continúa creciendo.
Represas de Tegucigalpa mantienen niveles preocupantes
La crisis hídrica ya comienza a reflejarse en los principales embalses que abastecen a Tegucigalpa y sectores del Distrito Central.
Las autoridades han informado que los niveles de las represas Los Laureles y La Concepción continúan disminuyendo debido a la falta de lluvias suficientes durante los últimos meses.
Los Laureles mantiene niveles cercanos al 41 % de su capacidad, mientras que La Concepción se encuentra por debajo del 35 %, una situación que mantiene en alerta a las autoridades municipales y a los organismos encargados del suministro de agua.
El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, señaló que el retraso en la temporada lluviosa ha limitado la recuperación de los embalses, obligando a mantener medidas de emergencia para garantizar la distribución del recurso.
Tegucigalpa podría enfrentar una fase crítica por falta de agua
Las autoridades capitalinas advirtieron que, si las condiciones climáticas no mejoran y continúan las pocas precipitaciones, las reservas de agua podrían llegar a niveles críticos entre finales de agosto.
De acuerdo con las proyecciones presentadas, los embalses podrían enfrentar una situación complicada entre el 26 y el 29 de agosto, lo que obligaría a intensificar las medidas de racionamiento.
Aunque el panorama es preocupante, la municipalidad aseguró que trabaja en diferentes acciones para prolongar la disponibilidad del recurso, entre ellas:
- Ampliación de la distribución mediante camiones cisterna.
- Perforación y aprovechamiento de nuevos pozos.
- Mejoras en los sistemas de abastecimiento.
- Supervisión del uso responsable del agua.
El edil explicó que actualmente existen sectores de la capital donde los habitantes reciben agua con intervalos prolongados, debido a las limitaciones del sistema y a las características geográficas de algunas colonias.
Racionamientos podrían aumentar en los próximos meses
La reducción de los niveles en las represas podría provocar cambios en el calendario de distribución de agua potable en Tegucigalpa.
Actualmente, algunos sectores reciben el servicio aproximadamente cada siete días, mientras que otras zonas enfrentan períodos más largos sin suministro debido a dificultades técnicas y de distribución.
El alcalde explicó que la municipalidad ha fortalecido la respuesta mediante el aumento de la cantidad de camiones cisterna disponibles para atender las colonias más afectadas.
Según detalló, la capacidad pasó de contar con únicamente dos unidades a disponer de más de 50 camiones para apoyar a las comunidades que enfrentan mayores dificultades.
Represa San José, la solución a largo plazo para la capital
Ante la vulnerabilidad histórica de Tegucigalpa frente a la falta de agua, las autoridades han señalado que la construcción de la represa San José será una de las principales obras para garantizar el abastecimiento futuro.
El proyecto está previsto para convertirse en una nueva fuente de suministro para la capital y permitiría aumentar la capacidad de almacenamiento de agua.
Según las autoridades municipales, esta infraestructura representaría un avance importante debido a que Tegucigalpa no ha incorporado una nueva gran fuente de abastecimiento desde la construcción de La Concepción hace más de tres décadas.
Mientras este proyecto se desarrolla, la ciudad deberá mantener un manejo estricto del recurso hídrico durante los próximos meses, especialmente durante los períodos de mayor demanda.
Corredor seco enfrenta mayor riesgo por falta de lluvias
Además de la capital, una de las zonas que podría sufrir mayores impactos es el corredor seco hondureño, donde históricamente las comunidades enfrentan períodos prolongados de sequía.
Quintanilla recordó que Honduras cuenta con más de 130 municipios identificados dentro de esta zona vulnerable, donde la falta de lluvias afecta directamente la agricultura familiar y la disponibilidad de alimentos.
El especialista señaló que varios municipios ya presentan condiciones críticas y que, con una mayor intensidad del fenómeno de El Niño, la cantidad de comunidades afectadas podría aumentar durante los próximos meses.
En estas zonas, miles de familias dependen de la agricultura de subsistencia, por lo que una reducción prolongada de las precipitaciones podría generar pérdidas en cultivos y mayores dificultades económicas.
Cambio climático aumenta la frecuencia de eventos extremos
El especialista en cambio climático explicó que los fenómenos naturales actuales están siendo influenciados por el calentamiento global, provocando períodos secos más prolongados y temperaturas más elevadas.
Según indicó, Honduras debe prepararse para enfrentar nuevos escenarios climáticos donde la gestión del agua será uno de los principales desafíos nacionales.
Ante esta situación, hizo un llamado a las autoridades y a la población para fortalecer las medidas de prevención, promover el uso responsable del agua y adoptar estrategias que permitan enfrentar futuras crisis hídricas.
Mientras Honduras avanza en la temporada más seca del año, expertos mantienen la advertencia de que los próximos meses serán determinantes para conocer la magnitud del impacto que tendrá El Niño sobre los recursos naturales y la disponibilidad de agua en el país.

