La prolongada sequía provocada por el fenómeno de El Niño está generando fuertes pérdidas en la ganadería hondureña, con una reducción de la producción de leche y carne, escasez de alimento y un aumento considerable en los costos para mantener los animales.
El impacto es especialmente grave en el Corredor Seco, donde el sector estima una afectación de hasta el 70 % y ya se reporta la muerte de al menos 200 animales. La falta de pasto, heno y reservas alimenticias está provocando que el ganado pierda condición y disminuya su capacidad productiva y reproductiva.
A nivel nacional, la producción ganadera podría haber caído alrededor de un 40 %, mientras los precios del alimento se han incrementado de manera significativa. El encarecimiento obliga a muchos productores a reducir sus hatos o vender animales, incluso ejemplares que podrían ser importantes para la reproducción.
Productores advierten que el problema no terminará cuando regresen las lluvias, ya que recuperar los pastizales y reconstruir un hato productivo puede tomar meses o incluso años. Entre las medidas planteadas figuran fortalecer los sistemas de riego, construir reservas de agua y aumentar la producción de ensilaje para enfrentar futuros períodos de sequía.
La Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (Fenagh) considera urgente atender la emergencia para evitar una mayor descapitalización del sector y garantizar la producción de alimentos. El Gobierno, por su parte, mantiene programas de apoyo dirigidos a pequeños ganaderos afectados por la falta de alimento.

