La organización Casa de Noé (LACADEN) advirtió sobre la frecuencia de ataques protagonizados por perros pitbull en el Distrito Central, señalando que cada año se registran más de 10 casos, algunos de ellos con consecuencias graves o mortales.
La directora de LACADEN, Nicol Alfaro, atribuyó parte de estos incidentes a la tenencia irresponsable y a la falta de cuidados, alimentación, atención veterinaria y educación de los propietarios sobre el manejo de estos animales.
La organización planteó la creación de una ordenanza municipal que establezca requisitos específicos para la tenencia de perros potencialmente peligrosos, así como mecanismos de registro y control de sus propietarios.
Alfaro aclaró que la propuesta no busca estigmatizar a la raza, sino establecer mayores responsabilidades para quienes tienen estos animales bajo su cuidado y determinar medidas cuando se produzcan ataques.
El tema volvió a tomar relevancia tras el reciente caso ocurrido en la colonia Hato de Enmedio, donde un hombre murió luego de ser atacado por su propio perro pitbull. El animal fue trasladado a un refugio para permanecer bajo observación.

