El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, y autoridades del Gobierno sostuvieron una reunión de trabajo para coordinar los primeros pasos hacia la construcción de una nueva cárcel de máxima seguridad en Honduras, con el objetivo de fortalecer el sistema penitenciario.
Durante el encuentro participaron representantes de las fuerzas de seguridad, el Instituto Nacional Penitenciario (INP) y la Secretaría de Finanzas, quienes expusieron propuestas para ejecutar el proyecto y garantizar los recursos necesarios.
El director del INP, Walter Mendoza Lacayo, informó que se han identificado entre tres y cuatro terrenos propiedad del Estado que serán evaluados para determinar cuál reúne las condiciones adecuadas para construir las instalaciones.
Por su parte, Zambrano indicó que la planificación contempla iniciar las obras a finales de 2026 y completar la primera etapa entre ocho y diez meses después de comenzar la construcción, mientras Finanzas trabaja en la identificación de fondos.
Paralelamente, las autoridades penitenciarias preparan módulos para recluir a personas privadas de libertad consideradas de alta peligrosidad. El régimen propuesto contempla permanencia de 23 horas y media en las celdas, restricciones de comunicación y controles para impedir que se ordenen delitos desde prisión.
El secretario de Seguridad, Gerzon Velásquez, señaló que la estrategia busca garantizar que los responsables de delitos cumplan sus condenas sin continuar coordinando actividades criminales desde los centros penales. Zambrano aseguró que el Congreso dará seguimiento a los avances y a la aplicación de las medidas.

