• septiembre 10, 2026
  • Last Update septiembre 10, 2026 8:48 pm

Constructores piden participación en nuevo plan de vivienda y reclaman fondos para reducir déficit habitacional

Constructores piden participación en nuevo plan de vivienda y reclaman fondos para reducir déficit habitacional

El sector de la construcción considera que Honduras enfrenta uno de sus mayores desafíos en materia de vivienda y reclama una coordinación permanente con el Gobierno para que los nuevos programas habitacionales puedan traducirse en proyectos concretos y en miles de casas para familias de bajos y medianos ingresos.

La Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (CHICO) estima que el país arrastra un déficit habitacional de aproximadamente 1.7 millones de viviendas, una brecha que combina la falta de nuevas unidades habitacionales con la necesidad de mejorar viviendas que actualmente presentan condiciones inadecuadas.

De acuerdo con las estimaciones del sector, Honduras necesita construir alrededor de 900,000 viviendas nuevas y mejorar unas 800,000 unidades existentes. A esto se suma una demanda anual aproximada de 45,000 nuevas familias que requieren una solución habitacional.

Ante este escenario, los constructores consideran que el Estado no puede enfrentar por sí solo la problemática y plantean una alianza con desarrolladores privados, instituciones financieras y organismos públicos para acelerar la construcción de vivienda social.

Sector privado pide seguridad para invertir

El director de la CHICO, Larios, señaló que uno de los principales obstáculos para incrementar la construcción de viviendas sociales es la incertidumbre respecto a la disponibilidad de recursos.

Según explicó, los desarrolladores necesitan tener certeza de que existirán fondos disponibles para financiar las viviendas una vez que los proyectos sean construidos.

El planteamiento cobra especial importancia porque los proyectos habitacionales requieren inversiones significativas antes de que las viviendas puedan ser colocadas en el mercado.

El desarrollador no va a construir un proyecto, no va a tener en inventario cientos de millones de lempiras, si no hay seguridad de los fondos que se van a utilizar para acceder a esos recursos a través de Banhprovi”, manifestó.

Para el sector, la continuidad en la disponibilidad de financiamiento permitiría reducir los riesgos de los desarrolladores y, al mismo tiempo, facilitaría que las familias puedan acceder a créditos con mejores condiciones.

CAF aprobó $400 millones para vivienda

Uno de los elementos que genera expectativas en el sector es el financiamiento de 400 millones de dólares aprobado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para Honduras.

Los recursos estarán vinculados al Plan Nacional de Inclusión Financiera para Vivienda, que será canalizado mediante el Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi).

El sector constructor considera que este financiamiento puede convertirse en una herramienta importante para aumentar la oferta de vivienda social, siempre que los recursos sean colocados de manera continua y permitan generar nuevos proyectos.

Los constructores han insistido en que no basta con anunciar los fondos, sino que es necesario establecer mecanismos claros para que desarrolladores y familias conozcan las condiciones de acceso al financiamiento.

Necesidad supera la capacidad actual de construcción

La dimensión del déficit habitacional hace que el reto sea considerable.

La CHICO sostiene que el país debería alcanzar un ritmo de construcción de aproximadamente 50,000 viviendas por año para comenzar a reducir de manera gradual la brecha existente.

El sector vivienda representa además una parte importante de la actividad de la industria de la construcción y tiene efectos sobre otras áreas de la economía, debido a la cantidad de empleos directos e indirectos que genera.

Según estimaciones del sector, alrededor del 65 % de la actividad de construcción está vinculada a vivienda, mientras que esta actividad genera más de 5,000 millones de dólares al Producto Interno Bruto (PIB).

Por ello, los empresarios consideran que una política agresiva de construcción de viviendas podría tener un doble efecto: reducir el déficit habitacional y generar empleo y actividad económica.

Gobierno busca impulsar inclusión financiera

El presidente de Banhprovi, Sergio Amaya, ha señalado que el financiamiento externo representa una oportunidad para fortalecer la política nacional de vivienda y ampliar el acceso al crédito para familias hondureñas.

El funcionario reconoció que el déficit habitacional es demasiado amplio para ser resuelto en un solo período de gobierno.

“Obviamente las necesidades de la vivienda a nivel nacional son enormes y no va a ser este gobierno ni el que viene el que va a resolver la problemática de vivienda en el país”, manifestó.

Sin embargo, sostuvo que actualmente existen condiciones financieras e institucionales que pueden permitir avances importantes.

Amaya destacó especialmente la creación de una nueva Secretaría de Vivienda y Asentamientos Humanos y el fortalecimiento financiero que tendrá Banhprovi para atender las necesidades del sector.

Nueva Secretaría tendrá un papel clave

La administración del presidente Nasry Asfura ha colocado el tema habitacional dentro de sus prioridades y creó una nueva estructura institucional encargada de atender las políticas relacionadas con vivienda y asentamientos humanos.

La titular de la Secretaría de Vivienda y Asentamientos Humanos, Francis Argeñal, ha destacado la importancia del financiamiento aprobado por CAF y considera que la aprobación representa una señal de confianza hacia Honduras.

“El CAF ha dado el primer paso, consciente de las buenas señales que hemos mandado hacia afuera. Es un gobierno en el que hay credibilidad y confianza, y eso es lo que ha visto el Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe”, afirmó.

La funcionaria explicó que el objetivo principal será facilitar el acceso a vivienda social para familias que actualmente no poseen una casa, pero que cuentan con capacidad para asumir un financiamiento habitacional.

El reto de garantizar continuidad

Para los constructores, uno de los principales riesgos es que los programas de vivienda sufran interrupciones en el flujo de recursos.

La construcción de un proyecto habitacional puede requerir una inversión considerable durante meses antes de que las viviendas sean entregadas y financiadas a sus compradores.

Por esta razón, la CHICO considera necesario establecer una programación financiera que permita a las empresas planificar nuevos proyectos con la certeza de que existirán mecanismos para colocar las viviendas entre las familias beneficiarias.

Aquí se tiene que apoyar el sector privado, se construyen proyectos de vivienda social para poder reducir ese déficit habitacional, pero tienen que estar esos recursos”, enfatizó Larios.

A criterio del sector, una política de financiamiento estable permitiría que los desarrolladores aumenten la cantidad de proyectos y que las familias tengan acceso a cuotas más favorables.

Antecedentes de la política habitacional

La problemática de vivienda en Honduras tiene varias décadas de historia.

Uno de los primeros esfuerzos institucionales de gran escala ocurrió con la creación del Instituto Nacional de la Vivienda (INVA) en 1957, organismo que impulsó proyectos habitacionales destinados principalmente a familias de menores ingresos.

Durante esa etapa surgieron importantes complejos residenciales, entre ellos las colonias John F. Kennedy, 21 de Octubre y San José del Pedregal, en Tegucigalpa.

Posteriormente, organizaciones cooperativas, sindicatos e institutos de previsión también participaron en la construcción de viviendas para sus afiliados.

Entre estos esfuerzos estuvieron proyectos desarrollados por la Federación Hondureña de Cooperativas de Vivienda Limitada (FEHCOVIL) y organizaciones de trabajadores como Fesitranh y Sitraterco.

En las décadas posteriores, el modelo habitacional hondureño fue modificándose y aumentó la participación de empresas privadas e instituciones financieras.

Banhprovi y el financiamiento habitacional

Otro punto de inflexión ocurrió en 2005, cuando el Fondo Nacional para la Producción y la Vivienda (Fonaprovi) se transformó en Banhprovi, institución que asumió un papel relevante en la intermediación de recursos destinados a diferentes sectores productivos, incluido el de vivienda.

Sin embargo, los constructores consideran que durante diferentes períodos el financiamiento disponible no ha sido suficiente para responder a la magnitud del déficit.

La apuesta actual es que el nuevo financiamiento permita ampliar significativamente la capacidad de Banhprovi para atender a las familias y estimular la construcción de proyectos.

Vivienda también significa empleo

Para la industria de la construcción, el impacto de un programa nacional de vivienda no se limita a entregar casas.

La ejecución de proyectos habitacionales genera empleos para albañiles, ingenieros, arquitectos, electricistas, fontaneros, transportistas, proveedores de materiales y trabajadores de múltiples actividades relacionadas.

También genera demanda para fabricantes de cemento, acero, bloques, ventanas, puertas, instalaciones eléctricas y otros productos utilizados en la construcción.

Por ello, la CHICO considera que el programa habitacional puede convertirse en uno de los principales motores de generación de empleo durante los próximos años.

Constructores mantienen diálogo con el Gobierno

El director de la CHICO señaló que existe disposición para mantener una coordinación permanente con Banhprovi y la Secretaría de Vivienda.

El sector considera positivo que las autoridades estén buscando involucrar a los desarrolladores privados en la ejecución de los proyectos.

Larios también destacó que existen buenas expectativas respecto al trabajo del presidente de Banhprovi, Sergio Amaya, y de la titular de Vivienda, Francis Argeñal.

La intención, según el sector privado, es establecer mecanismos de trabajo que permitan conocer con anticipación la disponibilidad de recursos, las condiciones de financiamiento y los requisitos para desarrollar los proyectos.

El gran desafío: pasar del anuncio a las viviendas

Aunque la aprobación de los 400 millones de dólares representa una fuente importante de recursos, el verdadero desafío será convertir ese financiamiento en proyectos habitacionales concretos.

Para los constructores, Honduras necesita pasar de los anuncios y programas a una ejecución sostenida que permita aumentar considerablemente el número de viviendas construidas cada año.

Con un déficit estimado en 1.7 millones de unidades habitacionales, la brecha no podrá cerrarse rápidamente.

Sin embargo, el sector considera que una política de largo plazo, acompañada de financiamiento estable, participación privada, planificación territorial y programas dirigidos a las familias de menores ingresos podría comenzar a reducir el problema.

El Gobierno, Banhprovi y los desarrolladores tienen ahora el reto de definir los mecanismos para colocar los recursos y garantizar que el financiamiento llegue tanto a quienes construirán las viviendas como a las familias que buscan adquirirlas.

Para los constructores, la disponibilidad de fondos será determinante: sin financiamiento continuo no habrá suficientes proyectos, y sin nuevos proyectos será difícil comenzar a reducir de manera significativa el déficit habitacional que afecta a millones de hondureños.

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