El grupo denominado La Gran Familia, Guerreros Pertenecientes al Ejército de Dios, difundió un comunicado en el que cuestiona a la clase política hondureña por el manejo de la Tasa de Seguridad y la falta de atención a los problemas sociales del país.
En el pronunciamiento, el grupo asegura que sus integrantes han sido señalados y responsabilizados por distintos problemas, por lo que anunciaron su intención de entregarse a las autoridades. Asimismo, expresaron que desean hacerlo con el acompañamiento de organismos de derechos humanos y, si fuera posible, de la Embajada de Estados Unidos.
En el documento, también cuestionan las comparaciones con las políticas de seguridad implementadas por el presidente salvadoreño Nayib Bukele y señalan que, a su criterio, los gobiernos hondureños han priorizado la construcción de cárceles sobre la inversión en escuelas y hospitales.
La Gran Familia también critica el costo de la vida y responsabiliza a los sectores políticos por problemas que, según manifiestan, afectan a la población más vulnerable. Además, vincula sus cuestionamientos con el manejo de los recursos públicos, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE).
En otro apartado, los firmantes recurren a referencias religiosas para expresar su postura y llaman al arrepentimiento, mientras cuestionan que se les califique como antisociales y sostienen que la población debería juzgar sus acciones.
El comunicado concluye con un llamado a que se investigue la responsabilidad de los distintos actores en los problemas nacionales. Hasta el momento, el texto compartido no especifica cuándo se concretaría la anunciada entrega ni detalla las identidades de las personas que participarían en ella.

