Un llamado a reflexionar sobre las decisiones que se toman al momento de elegir a quienes ejercen el poder marcó la homilía de este domingo del padre Carlos Magno Núñez, rector de la Basílica Menor de Suyapa, en Tegucigalpa.
Durante su mensaje, el religioso advirtió que la imprudencia no solo está en actuar sin pensar, sino también en respaldar y otorgar responsabilidades a personas que no demuestran coherencia en sus decisiones y actuaciones.
«La principal imprudencia, sin embargo, es la de dar a un imprudente la sobrevaloración, que sabemos también que le cuesta actuar con coherencia y nosotros lo elegimos y nosotros le damos el poder», expresó Núñez.
El sacerdote explicó que la prudencia implica escuchar consejos, analizar las circunstancias y evitar decisiones motivadas por caprichos, precipitaciones o negligencias.
Asimismo, destacó que esta virtud debe estar presente tanto en la vida cotidiana como en las decisiones que afectan a la sociedad, procurando siempre el bienestar colectivo.
Al referirse a las enseñanzas del Evangelio, recordó que actuar con prudencia también significa mantener una vida basada en la verdad y los principios cristianos. «Ser prudente es caminar en la verdad y la verdad está en Dios», manifestó.
Finalmente, exhortó a los fieles a mantenerse preparados espiritualmente y a orientar sus acciones por el mandamiento del amor, recordando la enseñanza bíblica: «Estén, pues, preparados porque no saben ni el día ni la hora».

