Honduras recibirá una inversión de 40 millones de dólares provenientes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) para fortalecer el Programa Nacional de Alimentación Escolar y beneficiar a unos 96 mil niños y niñas de comunidades vulnerables del país. Los recursos serán destinados a mejorar las condiciones nutricionales de estudiantes y contribuir a su permanencia en los centros educativos.
La iniciativa será ejecutada durante un período de seis años mediante el programa internacional McGovern-Dole de Alimentos para la Educación y Nutrición Infantil, con la participación de la organización Partners of Americas y en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol). El convenio fue formalizado por la titular de Sedesol, Fátima Juárez, y el director de Partners of Americas, Roger Sánchez Oneill.
Los fondos permitirán fortalecer la alimentación escolar en aproximadamente 2 mil escuelas públicas ubicadas en zonas remotas de los departamentos de La Paz e Intibucá, donde serán atendidos estudiantes desde el nivel de prebásica hasta noveno grado. Las autoridades indicaron que estas comunidades fueron priorizadas debido a sus condiciones de vulnerabilidad e inseguridad alimentaria.
Además de la entrega de alimentos, el programa contempla acciones para mejorar los sistemas de distribución, fortalecer los mecanismos de control y trazabilidad, apoyar proyectos de agua, saneamiento e higiene en los centros educativos, así como impulsar el trabajo de los comités de alimentación escolar y asociaciones municipales.
La secretaria de Desarrollo Social, Fátima Juárez, destacó que esta cooperación representa una oportunidad para ampliar las acciones del Gobierno en materia de nutrición infantil y educación. Señaló que Estados Unidos analiza extender este beneficio hacia otros departamentos del país, lo que permitiría ampliar la cobertura del programa nacional.
Por su parte, Roger Sánchez Oneill manifestó que la alianza busca fortalecer la alimentación escolar como una herramienta fundamental para mejorar el aprendizaje, el bienestar y la asistencia de los estudiantes. Explicó que el programa McGovern-Dole no solo contempla apoyo alimentario, sino también capacitación docente, educación nutricional y acompañamiento comunitario para generar mejores resultados educativos.
Con esta inversión, las autoridades esperan reducir las barreras que enfrentan miles de estudiantes hondureños para acceder a una alimentación adecuada, al tiempo que se fortalecen las condiciones necesarias para que permanezcan en las aulas y continúen con su formación académica.

