El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, pidió acelerar la entrada en vigor del Decreto 21-2026, aprobado por el Congreso para establecer precios máximos a los combustibles, ante el incremento del costo de los hidrocarburos. La normativa contempla un precio máximo de Q39 por galón para el diésel y la gasolina regular, y de Q41 para la gasolina superior, hasta el 31 de diciembre.
La aplicación de la medida permanece detenida debido a objeciones presentadas por el diputado Allan Rodríguez. El Congreso deberá retomar la discusión para determinar si estas son rechazadas o conocidas nuevamente por el pleno, lo que mantiene pendiente el traslado del decreto al Ejecutivo.
Mientras continúa el debate, una segunda propuesta plantea suspender temporalmente parte de los impuestos a los combustibles durante seis meses y establecer precios de referencia de Q35 para el diésel, Q34.50 para la gasolina regular y Q36 para la superior. La iniciativa contempla un aporte estatal de hasta Q2 mil millones, utilizando recursos no comprometidos del presupuesto de 2026 y sin recurrir a deuda pública.
El Gobierno guatemalteco sostiene que el objetivo de las medidas es contener el impacto del aumento internacional de los combustibles sobre los consumidores y la economía, mientras las autoridades del Congreso continúan analizando las distintas alternativas.

