La analista internacional Marcela Caro cuestionó las declaraciones del embajador de Honduras en Estados Unidos, Roberto Flores Bermúdez, sobre posibles oportunidades de flexibilidad migratoria tras el cambio de composición política del Congreso estadounidense.
A través de X, Caro señaló que las funciones diplomáticas tienen límites y que deben evitarse expectativas que no estén respaldadas por decisiones oficiales.
Explicó que el Congreso estadounidense puede aprobar o modificar leyes migratorias, pero un cambio de mayoría no concede automáticamente TPS, permisos de trabajo ni otros beneficios.
También recordó que las reuniones con congresistas forman parte de la diplomacia, pero no representan necesariamente acuerdos con el Poder Ejecutivo estadounidense.
Caro citó la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y destacó el deber de los embajadores de respetar las leyes del país receptor y no interferir en sus asuntos internos.
Finalmente, pidió que las gestiones diplomáticas se basen en información verificable y soluciones respaldadas por la ley. «El pueblo hondureño no necesita que le alimenten esperanzas sobre resultados que no existen», expresó.

