El ministro de Seguridad, Gerzón Velásquez, afirmó que Honduras enfrenta una limitada capacidad policial en relación con su población y señaló que actualmente existe aproximadamente un agente por cada 436 habitantes.
Según el funcionario, esta proporción obliga a las instituciones de seguridad a distribuir sus recursos de manera estratégica y concentrar los operativos en las zonas donde se registra una mayor incidencia delictiva.
Velásquez también reconoció que la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas enfrentan limitaciones de personal, recursos logísticos y tecnología, por lo que no es posible mantener presencia permanente en todos los sectores del país.
El titular de Seguridad señaló a las maras y pandillas entre las estructuras que, según las autoridades, han generado importantes niveles de violencia, por lo que parte de la estrategia está dirigida a identificar y neutralizar a sus cabecillas y miembros.
Durante sus declaraciones, Velásquez también mencionó como referencia el parámetro de 300 policías por cada 100,000 habitantes, equivalente a aproximadamente un agente por cada 333 personas.
Ante estas limitaciones, el funcionario sostuvo que la estrategia debe enfocarse en los delitos y estructuras criminales que generan mayor incidencia, mientras se busca fortalecer las capacidades operativas de las instituciones de seguridad.

